24 octubre 2016

Pasiones que no entienden de viajes

Viajando se vive. Viajando se crece. Viajando también, a veces, se extraña. Se extraña de todo. Algunas cosas se reemplazan, otras se olvidan. Otras, se mantienen intactas. Como las pasiones. Ésas, difícilmente se erosionen. Claro, son pasiones. Algunas de éstas encuentran un nuevo espacio para brillar. Otras no. Otras están enraizadas, amarradas a su puerto, a su origen. Hay pasiones que no entienden de viajes. Como el fútbol con amigos...