"Señor, no puede entrar a Costa Rica. Tendrá que regresar a México" afirma el oficial de Migraciones, pasando mi pasaporte a una compañera suya. Eh!? Pero... ¿cómo? No, no me pueden hacer esto. "Firme aquí por favor". No, no me pueden hacer volver, les respondo. Aparecen dos policías. "Señor, acompáñenos, su avión ya está listo para subir", afirma uno de ellos, rodeado por personal de la aerolinea. No, no me voy. Me empujan. Me empujan una vez más; cedo. Al llegar al control de rayos x (?) vuelvo a protestar. Me vuelven a empujar. En la puerta del avión me vuelvo a plantar. Nuevamente el policía pone su mano en mi pecho e inclinando su hombro me impulsa dentro del avión. Encienden las turbinas y..."Buenas noches, bienvenidos a su vuelo con destino a la ciudad de Guadalajra" ¡¿Quéeeeeeeeeeeeeeeeee?!..
Estimado lector, si usted quiere saber qué pasó, cómo y por qué, se lo cuento a continuación...
